Trabajando en una caja de cambios

Las cajas de cambios de nuestras motos requieren de un mantenimiento en función de su uso, los rodamientos soportan alta cargas y suelen deteriorarse debido a la degradación de la valvulina, este viscoso aceite mediante el cual conseguimos la suavidad de funcionamiento, se degrada por acción del agua, bien sea por que entra por algún orificio de respiración o por la acción de la condensación, esto consigue que se estropee la valvulina y se oxiden los rodamientos, piñones con mayor desgaste etc.

Para ello tras vaciar la caja procedemos a abrirla mediante el utillaje adecuado y podemos ir sacando los arboles primario, secundario y eje de salida, para la extracción de los rodamientos calentamos bien los mismos y mediante el  extractor adecuado.

Una vez suelta la brida del eje de salida podemos soltar los tornillos de la tapa y calentar en la zona de alojamiento de los rodamientos para su extracción.

Esto no pasa habitualmente pero pongo el ejemplo más severo de un notable deterioro por culpa de la degradación de la valvulina.

Hay diferentes casquillos de bronce que también se sustituyen si tienen holgura apreciable, el más habitual es el de la primera velocidad.

Una vez sustituidos los rodamientos podemos comenzar con el montaje que precisa de un ajuste de todos sus arboles de piñones, para ello hay que medir el alojamiento de la tapa por un lado y mediante una plantilla especifica se mide la caja con los arboles montados, luego colocamos los calzos correspondientes hasta dejar con la tolerancia correcta.

Ya tenemos nuestra caja de cambio lista para rendir su mejor cometido.